Día internacional de la mujer: género y TEA

En el Día Internacional de la Mujer 2021, AOPA quiere poner su granito de arena en la sensibilización  de la perspectiva de género en el ámbito de los TEA.

Según los datos publicados en 2012 por el Centre for Disease Control and Prevention de EE.UU., la ratio de hombres y mujeres considerados/as dentro del espectro del autismo es de 4 a 1, es decir, una mujer con TEA por cada 4 hombres. Sin embargo, en los últimos años, en el ámbito sociosanitario, hay una creciente toma de conciencia de que muchas mujeres con autismo permanecen sin ser diagnosticadas o están mal diagnosticadas, por múltiples razones. La manifestación de síntomas en niñas y mujeres con TEA puede ser atípica, considerando que los déficits sociales y de comunicación suelen ser más sutiles que en los hombres, y que las mujeres pueden ser más capaces de “enmascarar” o “camuflar” sus diferencias[1]. Por ejemplo, la tendencia socializadora natural en la mujer, el aprovechamiento de la imaginación creativa para cuestiones prácticas, el mayor uso del lenguaje emocional y el tener un comportamiento menos reiterativo o camuflarlo con habilidades sociales o estrategias de contención, suelen ser motivos generales que pueden llevarnos a no establecer sospechas de TEA o pasarlas por alto en los diagnósticos.

Hay que tener en cuenta que la falta de un diagnóstico o que este sea tardío, la inexistencia o insuficiencia de estímulos adecuados con perspectiva de género, los apoyos adaptados a lo largo de los ciclos vitales de la mujer y el estrés ocasionado por desear integrarse socialmente, pueden aumentar el riesgo de desarrollar problemas emocionales asociados, como trastornos de alimentación, o a quedar expuestas ante situaciones de abuso.[2] En este sentido, es importante que los/as profesionales que evalúan y tratan terapéuticamente a los TEA incorporen un enfoque de género en estos trastornos, que permita llevar a cabo una investigación clínica más detallada y una atención profesional adaptada a lo largo de todo el ciclo vital femenino.

En la Guía de buenas prácticas en niñas, adolescentes y mujeres con Trastorno del Espectro del Autismo (AETAPI) se destacan algunas necesidades, expresadas por ellas mismas, por sus familias y por los profesionales que las atienden:

  • La importancia de la detección temprana en niñas y adolescentes con TEA.
  • La relevancia del impacto del diagnóstico tardío en mujeres.
  • La necesidad de contar con profesionales de referencia que conozcan el TEA desde una perspectiva de género.
  • La importancia del abordaje diferencial de la prevención del abuso, especialmente del abuso sexual en las niñas y adolescentes y del acoso escolar, así como la detección de la violencia psicológica y física en mujeres adultas.
  • Dotar de los apoyos necesarios a lo largo de los diferentes ciclos de vida: en la pubertad, primera menstruación, cambios del cuerpo, cambios hormonales y del temperamento, relaciones sanas, derechos sexuales y reproductivos, embarazos deseados y no deseados, maternidad, menopausia y procesos de envejecimiento en la mujer.
  • La relevancia que tiene la identidad sexual y el rol de género en la enseñanza de habilidades sociales.
  • El abordaje de la ansiedad vinculada al desbordamiento social y sensorial en el TEA.
  • La importancia de las estrategias específicas de autorregulación emocional y abordaje del estrés post-traumático en estas niñas y mujeres.
  • El monitoreo y cuidado de los hábitos alimentarios, prevención y tratamiento de los Trastornos de Conducta Alimentaria, además de otros trastornos, en chicas y mujeres con TEA.
  • La necesidad de promover la vida independiente y autónoma, fomentando las potencialidades de las mujeres y dando los apoyos necesarios en el desarrollo de habilidades instrumentales y socio-emocionales con la familia, las amistades, los estudios, en la pareja, la inserción laboral, en la maternidad, la movilidad, el uso del espacio público, la seguridad personal, los roles de género, etc.
  • La accesibilidad universal en clave de género, sobre todo en las barreras de comunicación, en las cognitivas, en el acceso a bienes y servicios, sin olvidar las barreras actitudinales, de prejuicios y mitos que impiden u obstaculizan el acceso en condiciones de igualdad de las personas a los espacios, objetos, servicios y, en general, a las posibilidades que ofrece la sociedad.

En definitiva, la promoción de un ejercicio pleno de la ciudadanía de las mujeres con TEA. Sin duda, grandes retos a contemplar en el análisis crítico del impacto de género en los TEA y su abordaje, pero no por ello menos estimulantes, pues todas estas necesidades expresadas por las niñas y mujeres con TEA tienen que ser los grandes hitos transversales a conseguir por el colectivo del que formamos parte

¡Feliz día de la mujer!

 

[1]              Dean M, Harwood R, Kasari C (2017) El arte del camuflaje: diferencias de género en los comportamientos sociales de niñas y niños con trastorno del espectro autista.

[2]              Nielsen S, Anckarsäter H, Gillberg C, Gillberg C, Rastam M, Wentz E (2015) Effects of autism spectrum disorders on outcome in teenage-onset anorexia nervosa evaluated by the Morgan-Russel.